Tras una lesión medular, ¿Es posible predecir quién recuperará el control intestinal independiente en el primer año?

Jan 12, 2022 9:22:01 AM

La disfunción intestinal neurógena (NBD) con síntomas de estreñimiento e incontinencia fecal, es una complicación común de la lesión traumática de la médula espinal. En este nuevo estudio, el objetivo es identificar factores que ayudarán a predecir la recuperación de la función intestinal autónoma, con el objetivo de ayudar a los médicos en el pronóstico de la función intestinal tras la lesión medular y guiarlos hacia estrategias de gestión intestinal útiles para el paciente.

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La disfunción intestinal es una causa común de reingreso hospitalario y se asocia con una menor calidad de vida en pacientes con lesiones de médula espinal. Se ha demostrado que la escala ASIA de puntuación motora total (TMS), puede ser un factor predictivo de la posible recuperación de la función intestinal en pacientes con lesiones por encima de L2.

Más de 100 pacientes fueron observados retrospectivamente a los 3 meses y a los 6 y 12 meses después de su lesión medular. Se valoró su función intestinal autónoma con el ítem 7: “Manejo del esfínter - intestino' en el cuestionario de medida de independencia de la médula espinal (SCIM-III). La recuperación de la función intestinal autónoma, se definió como el restablecimiento de la capacidad para controlar las deposiciones, sin ayuda y sin accidentes o accidentes poco frecuentes (8 o 10 a continuación):

0 Tiempos irregulares o con muy baja frecuencia en las evacuaciones intestinales (menos de una vez en 3 días)
5 Tiempos regulares, pero con necesidad de asistencia. Por ejemplo, con el uso de supositorios, y con accidentes poco frecuentes (menos de dos veces al mes)
8 Evacuaciones intestinales regulares, sin ayuda, y con accidentes poco frecuentes (menos de dos veces al mes)
10 Evacuaciones intestinales regulares, sin ayuda y sin accidentes

Primera fase del estudio:

A los 3 meses, después de la lesión medular, el 49% todavía tenía una función intestinal deteriorada a pesar de disponer de un plan de manejo intestinal individualizado basado en el uso de estrategias farmacéuticas y no farmacéuticas (estimulación digital, uso de supositorios y eliminación manual de heces) además de cambios en la dieta.

Segunda fase del estudio:

Tras un seguimiento a los 6 y a los 12 meses después de la lesión medular, el 66% tenía una función intestinal autónoma con el plan de manejo intestinal. Todos los pacientes que presentaron deterioro de la función intestinal 3 meses después de la lesión y que tenían una puntuación motora total (TMS) de la escala ASIA inferior a 42, no mostraron recuperación de la función intestinal durante el año siguiente.

Conclusiones del estudio:

Como conclusión, si un paciente tiene una TMS inferior a 42, podría ser beneficioso realizar un estudio y asesoramiento precoz para mejorar las estrategias de manejo intestinal de segunda y tercera línea.

Topics: Intestino