¿Cuándo el estreñimiento se convierte en emergencia?

El estreñimiento es una afección común que pueden padecer personas de todas las edades. Aunque sus síntomas pueden afectar a tu calidad de vida, a menudo es bastante fácil de controlar en casa.

 

¿Qué es el estreñimiento?

El estreñimiento suele definirse por los siguientes factores:

  • Las deposiciones se producen menos de tres veces por semana
  • Dificultad para defecar, a menudo acompañada de esfuerzo
  • Heces duras, grumosas o secas

¿Qué causa el estreñimiento?

Cuando ingieres alimentos, estos pasan al estómago, donde empieza la digestión, y de allí avanzan al intestino delgado, donde se absorben los nutrientes y empiezan a formarse las heces. Después pasan al intestino grueso, donde se absorbe el agua que contienen. El colon es la parte intermedia del intestino grueso y donde se absorbe la mayor cantidad de agua, por tanto, cuanto más tiempo permanezcan las heces en el colon, más duras, secas y difíciles de expulsar serán.

En este sentido, varios factores comunes del estilo de vida pueden causar estreñimiento:

  • Dieta: los alimentos ricos en fibra ayudan a ablandar las heces, facilitando su evacuación. Por lo tanto, una dieta baja en fibra puede provocar heces más duras.
  • Deshidratación: si no bebes suficientes líquidos, tu cuerpo intentará absorber aún más agua de los residuos de la comida, lo que también provocará heces más duras.
  • Falta de movimiento o de ejercicio: el movimiento puede ayudar a reducir el tiempo que tardan las heces en desplazarse por el sistema digestivo. Por lo tanto, la falta de actividad aumenta el tiempo de las heces en el intestino y el colon absorbe más agua, haciendo que las heces sean más difíciles de evacuar.
  • Ignorar las ganas de ir al baño: aunque no siempre es posible ir al baño cuando se siente la necesidad, retener regularmente las deposiciones puede provocar estreñimiento.
  • Medicamentos: el estreñimiento también puede ser un efecto secundario de diversos medicamentos.

Además de estos factores relacionados con el estilo de vida, el estreñimiento también puede ser consecuencia de otras enfermedades subyacentes:

  • Las afecciones del sistema nervioso, como la esclerosis múltiple, la espina bífida y las lesiones de la médula espinal, pueden afectar al control del colon y aumentar la probabilidad de estreñimiento.
  • El estreñimiento es uno de los muchos síntomas típicamente relacionados con el síndrome del intestino irritable (SII) y otros trastornos funcionales del intestino.
  • Ciertas afecciones hormonales como la diabetes o el hipotiroidismo.
  • Daños o defectos en el tracto digestivo o en los músculos del suelo pélvico.
  • En ocasiones, el cáncer, así como ciertos tratamientos oncológicos, pueden aumentar el riesgo de estreñimiento.
  • Muchas mujeres también dicen sufrir estreñimiento durante el embarazo y el post parto.

Tipos de estreñimiento

Estreñimiento ocasional

Es muy común experimentar un estreñimiento ocasional, como se ha descrito anteriormente. Se calcula que entre el 2 y el 28% de la población experimenta síntomas ocasionales de estreñimiento. Además, las mujeres afirman experimentarlo hasta 10 veces más frecuentemente que los hombres.

Estreñimiento crónico

Si la dificultad para defecar se mantiene durante más de tres meses o se hacen menos de tres deposiciones en una semana, se habla de estreñimiento crónico. Sus efectos prolongados pueden afectar tanto a la salud como a la calidad de vida, ya que los síntomas empiezan a interferir en la vida cotidiana. Aunque el estreñimiento ocasional puede hacer necesaria una intervención médica, muchas veces son las personas que padecen estreñimiento crónico las que se ven obligadas a recibir un tratamiento de urgencia.

Síntomas del estreñimiento crónico

Los síntomas del estreñimiento crónico son similares a los del estreñimiento habitual, pero también pueden aparecer otros síntomas más graves. Estos incluyen:

  • Dolor de espalda debido a la acumulación de heces que presionan los nervios de la zona lumbar
  • Vientre hinchado
  • Presión arterial alta o baja
  • Ritmo cardíaco acelerado
  • Mareos
  • Sudoración
  • Fiebre
  • Confusión
  • Malestar
  • Dolor abdominal
  • Deshidratación
  • Diarrea explosiva

¿Cuándo el estreñimiento se convierte en emergencia?

En ocasiones los problemas relacionados con el estreñimiento se resuelven solos, otras veces el estreñimiento crónico puede requerir asistencia médica. Si has tenido síntomas relacionados con esta condición durante más de tres semanas, tienes un fuerte dolor abdominal o ves sangre en las heces, debes hablar con tu profesional sanitario. Sin tratamiento, el estreñimiento crónico también puede provocar las siguientes complicaciones:

  • Hemorroides (venas hinchadas alrededor del ano)
  • Fisuras anales (desgarros en la piel)
  • Prolapso rectal (el esfuerzo puede hacer que una pequeña parte del recto se dilate y sobresalga del ano)
  • Impactación fecal

La impactación fecal es una gran acumulación de heces secas y duras en la última parte del intestino grueso muy difícil de expulsar. Como consecuencia, el intestino puede empezar a expulsar heces acuosas y se conoce como diarrea por rebosamiento. Si experimentas un estreñimiento grave, seguido de diarrea, habla con tu profesional sanitario, ya que puede ser necesario un tratamiento adicional.

Tratamiento del estreñimiento

El tema del estreñimiento crónico puede parecer embarazoso o incómodo de tratar, pero es clave que hables abiertamente y con sinceridad con tu profesional sanitario para recibir la mejor atención y tratamiento. Si has intentado controlar el estreñimiento en casa sin éxito o sufres de estreñimiento crónico recurrente, hay otros tratamientos disponibles que te pueden recomendar en consulta tras un estudio detallado de tu caso. Algunas alternativas son los enemas, que ayudan a humedecer y ablandar las heces, o incluso una extracción física de las heces si es necesario. Además, la cirugía puede ser un recurso si se detecta algún problema estructural en el colon o un cáncer en el colon, el recto o el ano.

La irrigación transanal (ITA)

La irrigación intestinal, también conocida como irrigación transanal (ITA), es una terapia de eficacia probada para el control intestinal que utiliza únicamente agua tibia introducida a través de una sonda rectal para vaciar el intestino. El agua estimula el movimiento peristáltico del cuerpo para evacuar las heces y ayuda a restablecer el buen funcionamiento del intestino. Esto permite controlar el momento y el lugar en el que se va al baño y evita el estreñimiento y los accidentes asociados a la diarrea por desbordamiento.

La ITA es mínimamente invasiva y segura para su uso a largo plazo. Eso la hace adecuada para el estreñimiento crónico relacionado con enfermedades como la esclerosis múltiple, la lesión medular o la espina bífida, así como cuando no se encuentra una causa subyacente -trastornos funcionales del intestino- o cuando otros tratamientos han fracasado.

Esta es una terapia de prescripción que te puede recetar un profesional sanitario, aunque puede llevarte un tiempo aprender al detalle su uso y establecer una rutina. Una vez lo logres, el objetivo suele ser irrigar cada dos días. La ITA puede ayudarte a conseguir una rutina intestinal controlada y a evitar el estreñimiento o los accidentes, por lo que podrás dedicar menos tiempo a preocuparte por la gestión intestinal y más a centrarte en tu vida.

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